Durante el año 2025, nuestro trabajo en Perú se desarrolló en un contexto nacional de aproximadamente 34 millones de habitantes, donde el cristianismo—principalmente el catolicismo—constituye la religión predominante. La comunidad musulmana representa una minoría reducida, estimada entre 3,000 y 5,000 personas, lo que resalta la importancia de las iniciativas estructuradas de alcance y educación.
Las actividades se centraron en tres pilares principales: difusión, educación y colaboración institucional.
Las iniciativas de difusión incluyeron programas de introducción al Islam y sesiones informativas, dirigidas a diversos sectores de la sociedad, facilitando el diálogo y promoviendo una mejor comprensión.
Los programas educativos se implementaron mediante cursos estructurados y sesiones formativas, orientados tanto a nuevos participantes como a miembros de la comunidad local, contribuyendo a la sostenibilidad del conocimiento.
El trabajo institucional se fortaleció mediante la participación en eventos formales y programas colaborativos con entidades reconocidas, lo que permitió ampliar redes y consolidar la presencia institucional.
Asimismo, se desarrollaron iniciativas comunitarias como Iftar durante el mes de Ramadán, que reunieron a familias y participantes en un entorno de cohesión social e intercambio cultural.
En un contexto donde los musulmanes representan menos del 0.02% de la población, estas acciones contribuyeron a ampliar el alcance, fortalecer la presencia institucional y apoyar el desarrollo de una comunidad organizada y sostenible.
Historias de impacto, resiliencia y transformación en toda la región.